Tomamos como horizonte inspirador de nuestra gestión de la Capellanía Universitaria UC – Itapúa, lo expresado en el documento Gravissimun Educationis, [GE 10], 28 octubre 1965 del Concilio Vaticano II, que dice cuanto sigue: “En las Universidades Católicas y facultades han de hacerse como pública, estable y universal la presencia del pensamiento cristiano en el empeño de promover la cultura superior y que los alumnos de estos institutos se formen hombres prestigiosos por su doctrina, preparados para el desempeño de las funciones más importantes en la sociedad y testigos de la fe en el mundo”. Así, la Universidad Católica ha de distinguirse “en la formación de los alumnos en el espíritu de Cristo, en el arte pedagógico y en el estudio de la ciencia” [GE Conclusión].

Así, en el documento Gaudium et Spes, 7 diciembre 1965, del Vaticano II, encontramos cuanto sigue: “La educación de los jóvenes, sea el que sea el origen social de éstos, debe orientarse de tal modo, que forme hombres y mujeres que no sólo sean personas cultas, sino también de generoso corazón” [GS 31]. En la Constitución Apostólica “Ex Corde Ecclesiae” de Juan Pablo II, 15 de agosto 1990, núm 14, pone el énfasis en la catolicidad de la Universidad en estos términos: “En una Universidad Católica, los ideales, las actitudes y los principios católicos penetran y conforman las actividades universitarias según la naturaleza y la autonomía propias de tales actividades. En una palabra, la Universidad Católica ella debe ser una institución académica en la que el catolicismo está presente de manera vital”.

En el documento de Aparecida, Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, num 342, dice: “La Universidad Católica, habrá de desarrollar su especificidad cristiana ya que tiene responsabilidades evangélicas. Entre ellas se encuentra, el diálogo fe y razón, fe y cultura, y la formación de profesores, alumnos y personal administrativo que sean capaces de compromiso solidario con la dignidad humana y solidario con la comunidad, y demostrar proféticamente la novedad que representa el cristianismo en la vida social”. En fin, “es necesaria una pastoral universitaria que acompañe la vida y el caminar de todos los miembros de la comunidad universitaria, promoviendo un encuentro personal y comprometido con Jesucristo, y múltiples iniciativas solidarias y misioneras” (DA 343).

De una manera incisiva, el documento apela a la fundación de Centros Culturales Católicos, lo que nos inspira pensar decididamente orientar la Capellanía Universitaria UCI en estas líneas orientadoras del documento de Aparecida. El texto dice cuanto sigue: “Aprovechando las experiencias de los Centros de Fe y Cultura o Centros Culturales Católicos, trataremos de crear o dinamizar los grupos de diálogo entre la Iglesia y los formadores de opinión de los diversos campos. Convocamos a nuestras Universidades Católicas para que sean cada vez más lugar de producción e irradiación del diálogo entre fe y razón y del pensamiento católico (DA 498).

En la visión de un Centro de Fe y Cultura, el documento propone la connivencia entre la fe y el arte, en estos términos: “cabe crear oportunidades para la utilización del arte en las diferentes pastorales de la Iglesia. […] Las acciones de la Iglesia sean acompañadas por un mejoramiento técnico y profesional exigido por la propia expresión artística. En fin, “se ha de incentivar, dice el texto, la creación de centros culturales católicos, necesarios especialmente en las áreas más carentes, donde el acceso a la cultura es más urgente y reclama mejorar el sentido de lo humano” (DA 499).

En el Estatuto 2014 de la UC encontramos los servicios atribuidos al Departamento de Pastoral. A fin de asegurar la evangelización de la cultura, el diálogo entre Fe y Ciencia, mediante la atención pastoral se ofrecerán los siguientes servicios:

  1. La formación integral de personas con auténtico valores humanos y cristianos, para que sean sensibles a las necesidades espirituales y sociales, capaces de convertirse en agentes de cambio y de promoción de los auténticos valores humanos y cristianos.
  2. Constituirse en un espacio dinámico de diálogo, reflexión y orientación pastoral; con capacidad de escuchar, sentir y atender los requerimientos .de la Comunidad Universitaria y de la sociedad en general, así como en un espacio referencial para conformar Comunidades Cristianas que desarrollen programas de crecimiento en la fe y de servicio comunitario.
  3. Brindar acompañamiento a través de la Asesoría, Orientación personal y de grupos.
  4. Apoyar y promover las formas de voluntariado en las actividades relacionadas con la Pastoral Universitaria, de manera a involucrar e interpelar a las personas que conforman la Comunidad Educativa Universitaria para contribuir decididamente a que la Comunidad Universitaria encarne la fe en sus actividades cotidianas, (ExCorde Ecclesiae 39).
  5. En vista a la formación integral cristiana asegurar un conocimiento de la doctrina católica de manera que los estudiantes puedan crecer integralmente en su Fe mediante clases sistemáticas.

Las funciones del Coordinador del Área de Pastoral son:

  1. Trabajar en coordinación con el Director General de la Pastoral Universitaria.
  2. Permear todas las áreas de la Universidad Católica con charlas; encuentros, retiros, misas, confesiones, etc.
  3. Promover, asegurar y acompañar todas las actividades del área de voluntariado.
  4. El Coordinador de Pastoral deberá tener un horario determinado de atención y un lugar específico para desarrollar sus actividades.
  5. Si el Campus Universitario o la Unidad Pedagógica se compone de muchos miembros, procurará tener algunos Capellanes que puedan acompañar sus actividades.
  6. Para las actividades religiosas, en todas las unidades se deberá contar con un lugar adecuado, de ser posible una Capilla, donde pueda desarrollarse la Eucaristía.
  7. El Coordinador de Pastoral procurará formar con Docentes y Estudiantes coros para acompañar la Eucaristía.
  8. El Coordinador de Pastoral se encargará de dar aviso con anticipación de los eventos más significativos que marcarán sus actividades y señalar con claridad los horarios de Misa y atención.
  1. Materiales para orar en la Capilla: disponer semanalmente de una hoja de oración en la capilla (en tiempos litúrgicos fuertes: cuaresma, pascua, otros).
  2. Acompañamiento espiritual: disponer de un tiempo semanal para el acompañamiento personal a los estudiantes que deseen hacerlo, discernimiento vocacional, proyecto personal de vida, etc.
  3. Experiencia de oración: proponer experiencias de oración comunitaria y personal que favorezca la oración diaria a través de pequeños subsidios (pan de la palabra, etc), talleres de crecimiento personal, tarde de oración en Betania (1 vez al mes), momentos de oración en la capilla. Proponer los Ejercicios de oración ignaciana (hoja mensual)
  4. Jóvenes Actores Pastorales (JAP): reunión de animación y formación de universitarios con participación pastoral en sus respectivas parroquias (catequistas, responsables de grupos, movimientos). Propiciar un curso básico de formación teológica. Reunirlos al menos 2 veces por semestre para una jornada de integración, formación y de apoyo a sus emprendimientos. En una de estas jornadas, asegurar la presencia de sus respectivos párrocos y del Obispo de la diócesis.
  5. Comunidad Juvenil: pequeños círculos de amigos que se juntan para rezar, proyectar algún servicio comunitario y asumen un estilo de vida que brota de una mística y de una poética trinitaria.
  6. Misa de los días martes: Es un espacio celebrativo donde los equipos pastorales de las distintas facultades y grupos de vida se reúnen en torno a la Eucaristía.
  7. Redes sociales: generar espacios de intercambio en las redes sociales sobre las actividades de la Capellanía Universitaria.
  8. Equipo de Animación Pastoral: Es el primer espacio donde se vivencia la ESPIRITUALIDAD DE LA RELACION DE PROXIMIDAD Y DE GRATUIDAD. Está conformado por los directivos, profesores, administrativos, estudiantes y agentes de pastoral (profesores de teología). Su misión es proponer actuaciones concretas, animar y coordinar toda la acción pastoral de la UCI.
  9. Ciclo de cortos universitarios (4to curso): La elaboración artesanal de los cortometrajes tiene por objeto el hecho de descubrir cuáles son los actos humanos que constituyen la atmosfera de una plenitud de vida cuando habitamos con los otros el mundo. En el marco del CICLO DE CORTOS UNIVERSITARIOS UCI se propicia la creación de cortometrajes y documentales con los estudiantes del 4to.
  10. Círculo Filosófico: Es un pequeño núcleo de aficionados a la reflexión filosófica.  Este círculo se reúne una vez por mes para leer y abordar temas de la fenomenología de la vida cotidiana. Es un laboratorio-taller que permite a los participantes redactar pequeños ensayos filosóficos y publicarlos en una revista artesanal (digital) del grupo.
  11. Círculo Vocacional: Queremos proponer un camino de discernimiento cristiano a través del cual el joven participante toma las más acertadas decisiones para su vida. Desde el círculo vocacional buscamos ACOMPAÑAR y orientar al joven inquieto. A este respecto, la dimensión vocacional de un joven no necesariamente significa contemplar posibilidades de vida consagrada aunque la incluya. La realización vocacional de una persona es amplia, desde el estado de vida que Dios le inspire a cada uno. Para poder hacer esta elección de la manera más acertada posible, se necesitan el acompañamiento y el discernimiento espiritual.