Historia y Breve Reseña
La Universidad Católica en Itapúa fue fundada el 13 de Mayo de 1962 . Fue la respuesta de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) a las inquietudes manifestadas por los vecinos y los profesionales de la zona por fomentar la formación y la capacitación de las personas.
La educación superior, en la dinámica de la formación humana y cristiana, vendrá, pues, con este aporte de la CEP, a contribuir decisivamente al desarrollo integral de la región.
El 13 de mayo de 1962, de acuerdo al acta fundacional, nace la Filial Encarnación de la Universidad Católica “Nuestra Señora de la Asunción”. Abre sus puertas el Instituto Superior de Contabilidad y Administración y un Departamento de Extensión Universitaria que canalizaría y fomentaría las actividades culturales de la ciudad. En el año 1964 se crea la carrera de Filosofía y Pedagogía que más adelante sería denominada Filosofía y Ciencias de la Educación, y en 1971 se implementa la carrera de Abogacía.
A mitad de la década de los setenta se produce un cambio en la configuración académica de esta, la Filial Encarnación de la Universidad Católica se constituye en una Facultad de Ciencias y Letras con tres carreras. Simultáneamente, se acelera el crecimiento y expansión de la Universidad en la comunidad.
A medida que la Universidad consolidaba su posición, se iría ampliando de manera considerable el abanico de carreras ofrecidas por ella y crecería su influencia regional, la Facultad de Ciencias y Letras de Encarnación brindaría oportunidades de formación no sólo a los habitantes de Encarnación y de Itapúa, sino también a las personas provenientes de departamentos vecinos y de la República Argentina.
Como ejemplo del rápido crecimiento de la Universidad Católica tenemos la creación de las siguientes carreras a partir de la segunda mitad de los setenta: Arquitectura, Enfermería y Obstetricia, Matemáticas, Ingeniería Agronómica, Informática, Diseño Gráfico, Educación Parvularia, Ciencias de la Comunicación, Marketing, Comercio Internacional, Notariado, Odontología.
Además, se crean los campus universitarios en las ciudades de San Ignacio y María Auxiliadora, en 1982 y 1996 respectivamente. En el año 1990 es creada la carrera de Ingeniería Agronómica, se opta por implementarla en la ciudad de Hohenau, centro de una de las zonas agrícolas más ricas del país.
La UCI implementó una sección de la Carrera de Matemáticas en Capitán Meza en 1999, y una sección de la licenciatura en Ciencias de las Educación en San Pedro del Paraná.
El año de 1994 también marca un hito para la Universidad, pues a partir de entonces funciona el Colegio Experimental de la Universidad Católica (CEUCE). Se satisface así la necesidad de la educación de calidad en los niveles de Educación Inicial, Educación Escolar Básica y Enseñanza Media.
Al mismo tiempo, se consolidan las actividades de extensión universitaria como servicio de la universidad a la comunidad. Las mismas se canalizan principalmente a través del Departamento de Arte y Cultura, el Coro de la Universidad (CORUCI), y las diferentes Facultades y Carreras que hacen a la oferta educativa de la Casa.
Con los estatutos del año 1996, la Facultad de Ciencias y Letras asciende al rango de Sede Regional. De ahí su denominación actual: Universidad Católica “Nuestra Señora de la Asunción”- Sede Regional Itapúa. Se crean cuatro facultades: Ciencias Económicas, Ciencias de la Educación, Ciencias Jurídicas y Ciencias y Tecnología que anteriormente estaban estructuradas en áreas. A su vez, el antiguo cargo de Decano de la Facultad de Ciencias y Letras es elevado al de Prorrector de la Sede Regional. El Dr. Jesús René Haurón es elegido para ejercerlo por el período 1997- 2002 y que fuera reelecto en el periodo 2003 al 2007, cargo prorrogado hasta la puesta en marcha del nuevo estatuto.
Respondiendo a las necesidades de los desafíos actuales, se incorporaron carreras como: Psicología, Kinesiología, Nutrición, Trabajo Social, Ciencias Políticas, Ingeniería Agroambiental, Ingeniería Agroindustrial e Ingeniería Zootécnica.
Grandes han sido y son los aportes de la Universidad Católica a la ciudad de Encarnación y a la zona. Ella frenó la emigración de los jóvenes, los capacitó y capacita con una educación humanista y profesional de calidad creciente, siempre a la altura de las circunstancias exigidas por un mundo en constante cambio. Igualmente, ha demostrado su voluntad de satisfacer las necesidades educativas de la población actuando de manera eficiente en las comunidades donde se ha establecido.

